«Necesitas valor para crecer y convertirte en quien realmente eres».

Esta semana voy a centrarme en ti, mamá; te invito a que te conozcas un poquito mejor. Porque si tu hijo es tu espejo, ¿cómo no vas a querer trabajar en tu desarrollo personal?

¿Quién soy? ¿Por qué actúo de determinada manera? ¿Cómo he llegado hasta ello? En este post te doy unas herramientas básicas para que entiendas de qué va esto de la personalidad. También te van a servir para entender tu importante papel en la formación de la personalidad de tu hijo. Al final, tienes unos sencillos ejercicios que puedes hacer a tu aire. Cuéntame lo que descubras. ¡Me encantará leerte!

El Yo

Nuestra personalidad está dividida en tres partes: el Padre, el Adulto y el Niño.

  1. El Padre contiene las actitudes y comportamientos incorporados de fuentes externas, sobre todo de nuestros padres. Externamente se expresa de forma crítica (prejuicios, críticas…) o nutricia, e internamente como antiguos mensajes parentales que siguen influyendo en nuestro Niño interior. Cuando actuamos, pensamos y sentimos tal como observamos hacer a nuestros padres cuando éramos niños, estamos en el estado del yo Padre.
  2. El Adulto se orienta a la realidad y la recopilación objetiva de información. Es organizado, adaptable, inteligente, y funciona comprobando la realidad, estimando probabilidades. Cuando reunimos datos, analizamos la realidad y la computamos de forma objetiva, estamos en el estado Adulto.
  3. El Niño contiene todos los impulsos naturales de un niño. También contiene las grabaciones de las experiencias tempranas del niño, sus respuestas, y las posiciones que toma respecto a sí mismo y a los otros. Cuando nos sentimos y actuamos como hacíamos cuando éramos niños, estamos en el estado Niño.

Decisiones

Antes de los 8 años, los niños desarrollan una idea sobre su propia valía y sobre la valía de los demás. Cristalizan sus experiencias, deciden lo que significan, el papel que van a desempeñar en la vida y cómo van a hacerlo. Son días decisivos. Es en esta época cuando las personas adoptamos una posición psicológica.

  • Primera posición: «yo estoy bien, tú estás bien». La persona se valora bien y valora de igual manera a los otros, tiene un buen concepto de sí misma, de sus posibilidades, de la propia imagen, a la vez que ve en términos positivos a los demás. Si es realista, puede resolver los problemas de manera constructiva.
  • Segunda posición: «yo estoy bien, tú estás mal». En esta posición la persona tiene una buena imagen de sí misma, se valora bien, pero ubica a los otros en un lugar negativo; opina que las personas de su entorno le hacen daño o se lo pueden hacer, que tienen la culpa de sus problemas; si no fuera por ellos todo iría bien; las cosas salen mal debido a los otros; ella es la víctima.
  • Tercera posición: «yo estoy mal, tú estás bien». Para estas personas, lo que les pasa es culpa suya; lo bueno está en otro lugar; los otros saben, tienen, pueden. Es una posición frecuente en personas que se sienten impotentes cuando se comparan con los otros. Esta posición hace que se sientan deprimidos.
  • Cuarta posición: «yo estoy mal, tú estás mal». La persona se ubica en un lugar negativo, a la vez que sitúa a los otros en una posición también negativa. Es la posición más ingrata y más generadora de desinterés por la vida. Como casos extremos se encuentran los suicidas y los homicidas.

En cuanto la persona adopta una de estas posiciones, intenta confirmarla durante toda su vida. Se convierte en una posición desde la que desarrolla un guión de vida para confirmarla. Resumiendo, la cosa iría así:

Experiencias tempranas- decisiones- posiciones psicológicas- guión de vida

Guión

Es un plan de vida, igual que una obra de teatro, que la persona se siente obligada a actuar. Como acabamos de ver, el guión está relacionado con las decisiones tempranas y la posición que adoptamos. Está en el estado Niño y se “escribe” a través de las transacciones entre los padres y su hijo.

EJERCICIOS

Estados del Yo

Padre

  • Piensa en algo que copiaste de una figura parental y que repites con tu pareja, tus hijos, tus amigos o tus compañeros de trabajo.
  • Piensa en un mensaje parental que sigues oyendo en tu cabeza y que obedeces, o contra el que luchas, o que te confunde.

Adulto

  • Piensa en una situación reciente en la que reuniste información a partir de hechos concretos y tomaste una decisión razonable.
  • Piensa en una situación reciente en la que te sentiste agresiva (o deprimida, o triste) pero en la que fuiste capaz de actuar de forma apropiada a pesar de tus sentimientos.

Niño

  • Piensa en una forma de manipulación que usabas con éxito cuando eras niña y que sigues usando en la actualidad.
  • Piensa en algo que hacías para divertirte y que sigues haciendo en la actualidad.

Estados del Yo y sentimientos

1. Imagina que estás en tu casa, es de noche y está cayendo una buena tormenta. Llevas dormida varias horas. De repente, suena el timbre.

  • ¿Qué sientes? ¿Qué piensas? ¿Qué haces?
  • ¿Cómo te habrías sentido cuando eras niña? ¿Te sientes así ahora?
  • ¿Qué habría hecho cada uno de tus padres? ¿Se parece tu comportamiento al de alguno de ellos?
  • ¿Qué crees que sería lo “mejor” hacer?

2. Imagina que has ido al trabajo como cada día. Tu jefe te mira con expresión tensa y enfadada y te habla de algo que se te olvidó hacer.

  • ¿Qué sientes? ¿Qué piensas? ¿Qué haces?
  • ¿Cómo te habrías sentido cuando eras niña si el jefe fuera uno de tus padres o un profesor? ¿Te sientes así ahora?
  • ¿Qué habría hecho cada uno de tus padres? ¿Se parece tu comportamiento al de alguno de ellos?
  • ¿Qué crees que sería lo “mejor” hacer?

Tu posición psicológica

Imagina que estás frente a una persona que te mira directamente y te pregunta: ¿Estás bien o mal?

  • ¿Qué sientes? ¿Qué piensas? ¿Cómo responderías?
  • ¿Puedes recordar cuando decidiste que estabas bien o mal?
  • Imagina esa escena. ¿Quién había? ¿Qué ocurrió? Intenta volver a experimentarla.

 Ahora te toca a ti. ¿Quieres compartir lo que has descubierto tras leer este post? ¿Alguna pregunta? ¡Anímate y comenta! Y si te ha gustado y crees que le puede servir a una amiga, envíaselo.

Un cálido abrazo y hasta la semana que viene.

i_firma_olga.png

 

 

Un Comentario

  • Edith dice:

    Me siento deprimida porque vi en mi madre angustia y desesperación desde niña, su tristeza y soledad la invadían, eso es lo que siento muchas veces cuando alguien me trata bien, cuando me quieren abrazar o tener protegida.
    Algo que también adopte y lo ejecuto todos los días es hacer mil cosas a la vez, mi madre sola con 4 hijos trabajaba, preparaba comida, atendía a los 4, nos llevaba a la escuela, siempre la veía corriendo y muy responsable de su papel, yo con una niña me siento presionada y quiero hacer mil cosas a la vez, no disfruto de estar sentada ni un segundo, no puedo sentarme mas de 5 minutos viendo la tv porque tengo la necesidad de pararme y ponerme hacer algo.
    Algo que me dijo mi psicóloga es que para que mi bebita sea feliz yo tengo que ser feliz.

Responder

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies