¿Pierdes los nervios con tu hijo? ¿Es tu hijo muy autoexigente?

En los primeros días del blog de Mamá Om tenía una sección de consultas gratuitas, y hoy quiero recuperar dos muy distintas que me hicieron dos mamás. El blog ha crecido mucho desde entonces y seguro que muchas de vosotras no tuvisteis oportunidad de leerlas.

Primera consulta

Mi consulta es sobre cómo mantener la calma con mi hija mayor de 4 años.

Por la edad que tiene creo que ya puede aprender a vestirse sola, entender que hay que hacer las cosas dentro de un plazo de tiempo determinado. Sé que es algo que no se aprende de un día para otro y que es pequeña y allí estamos, intentando trabajarlo día a día.

Pero pierdo los nervios demasiado a menudo; le pego unas charlas espectaculares para que lo entienda y hasta subo el tono y grito. Sé que no es justo para ella y no son las maneras y me estoy agobiando bastante de verme así. Soy una persona a quien le pueden las prisas y transmitirle esto a mis hijas me parece horrible. Sé que es un tema recurrente en la mayoría de los padres y me gustaría aprender a hacer las cosas mejor.

La pregunta concreta sería: ¿hasta cuánto puedo "esperar" de una niña de 4 años; ¿cómo puedo saber si le exijo demasiado o soy yo quien no lo enfoca bien?

En el caso de vestirse: ella lo sabe hacer perfectamente, pero cuando le dejo la ropa preparada e incluso ella me dice que se vestirá sola y no lo hace porque se entretiene jugando y van pasando los minutos y se hace tarde, ¿cómo lo hago para que se "concentre" en esa tarea? Igual pasaría con la comida, ir al baño o ponerse los zapatos...

Respuesta

A los 4 años, la mayoría de los niños saben vestirse solos. Aún necesitan algo de ayuda, como ponerse los calcetines y atarse los zapatos de cordones. Es importante que el niño se vista solo, aunque tarde más tiempo del que nos gustaría. Pero, en ese caso, el problema lo tenemos las mamás, que siempre vamos con prisas, no el niño, que nunca tiene ninguna prisa.

Por lo tanto, tienes que calcular el tiempo que tu hija necesita para comer, o vestirse, y contar desde ahí, tanto si es para salir al cole como si es para irse a dormir. Es decir, no podemos empezar las rutinas con el tiempo justo.

Las rutinas son momentos potencialmente peligrosos y que pueden causarle tensión a un niño; así pues, nuestra responsabilidad es preparar el ambiente. ¿Y cómo?

  • No sé dónde se viste tu hija, pero vigila que en el entorno no tenga distracciones, como la tele, por ejemplo, o los juguetes. No debería ponerse la tele por las mañanas bajo ningún concepto. Los juguetes también son una distracción importante, una gran tentación. Observa a tu hija y mira qué es lo que a ella le distrae más: tele, juguetes, mirar por la ventana... y actúa en consecuencia.
  • Compra ropa muy fácil de poner y quitar.
  • Elegid la ropa la noche anterior.
  • Si es necesario, durante un tiempo quédate con ella mientras se pone la ropa sola.
  • Cuando tengas una rutina creada, y a medida que sea un poco mayor, puedes irte a hacer lo tuyo mientras ella se viste.
  • A algunas personas les sirve que el niño se vista delante de un espejo, para ayudarle a centrarse.

Por otra parte, comentas que te pueden las prisas y que le "pegas unas charlas espectaculares" a tu hija, y te preguntas si no lo estás enfocando bien. Mi pregunta para ti sería la siguiente:

¿Cuáles son tus expectativas? ¿En cuánto tiempo tendría que vestirse tu hija para que cumpliera tu expectativa? Quizá esta sea demasiado alta y tengas que bajarla un poco, considerando que solo tiene 4 años.

Si te identificas con la categoría de mamás "pierdo los nervios, subo el tono y grito y pego unas charlas espectaculares" te animo a que leas la guía Cómo dejar de gritar y castigar a tus hijos, donde podrás encontrar todas las claves para enfrentar con éxito las situaciones en las que tu hija te saca de tus casillas.

Segunda consulta

Tengo un hijo de 8 años que ha resultado extremadamente fácil de criar. El único problema que tiene es que a veces se ofusca, creo que se autoexige demasiado, y cuando esto ocurre se bloquea. Entonces todo se vuelve negativo, le es imposible avanzar, entender, razonar… Quisiera darle herramientas para afrontar estas situaciones, porque cuando le ocurre ve cualquier esfuerzo inútil y lo veo muy perdido.

Sé que no les podemos evitar todo el sufrimiento ya que también les es bueno para madurar, pero quisiera cogerle de la mano para acompañarlo y no sé cómo…

Es muy listo, y en la mayoría de ámbitos siempre ha sido el mejor sin esfuerzo. Por eso cuando se encuentra con un “bache” no sabe cómo gestionar la frustración.

Respuesta

Para ayudar a tu hijo el primer paso es validar lo que sienta en el momento en que se bloquea. Dices que es un niño inteligente y lo que entiendo es que le cuesta aceptar que las cosas no le salgan a la primera, o tal vez según el estándar de perfección que tenga en su cabeza. Si es enfado, piensa que éste es una emoción secundaria; debajo hay otras emociones primarias: miedo, frustración, vergüenza...

Si le cuesta decirlo con palabras, que te dibuje cómo se siente cuando se bloquea, y a partir de ahí vais explorando.

Se trata, sobre todo, de ir trabajando con la emoción que presente y de irle validando su experiencia de frustración, miedo o lo que sea. "Debe de ser duro para ti sentirte x, cuando todo te sale a menudo sin esfuerzo"; "Puede que sientas que me vas a decepcionar..."

Algunos niños muy inteligentes sienten miedo al fracaso y lo que eso diría de ellos; puede que tenga miedo de no ser tan inteligente como los demás dicen que es, y lo horrible que será si alguien se entera. El sentimiento es tal vez que su inteligencia es algo que no puede controlar, por ello se siente vulnerable.

Puede que crea que sus padres esperan que sea perfecto. No estoy diciendo que lo esperéis en realidad, pero los niños interpretan nuestras reacciones y los elogios que reciben por ser listos de formas a veces distorsionadas. Así que, cuando se enfrenta a una dificultad, todo su miedo y dudas sobre su valía se disparan.

Algo que le puede ayudar es entender que el aprendizaje es esfuerzo; que no todo se aprende a la primera (puedes hablarle de tus propias dificultades). También ofrecerle una visión realista de sí mismo y de sus capacidades. Me imagino que las expectativas que tiene de sí mismo son demasiado elevadas, lo cual no es realista ni le ayuda. Tu hijo es muy bueno en algunas cosas, bueno en otras, normal en otras y algunas (aunque sean pocas) le costarán. Esto es realista.



Y, ahora, te toca a ti.

¿Pierdes los nervios con tu hijo a menudo? ¿Es tu hijo muy autoexigente? Te espero en los comentario de abajo si quieres preguntar algo sobre estos dos temas o compartir cualquier idea que te surja después de leer este post.

Un abrazo y hasta la próxima!

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